Prevención de la Leishmaniasis

¿Quienes son los responsables de transmitir la enfermedad ?

La subfamilia Phlebotominae representa a los vectores comprobados de Leishmania spp. que causan problemas de salud tanto en humanos como animales domésticos en al menos 80 países. Las especies comprobadas pertenecen a dos géneros: Phlebotomus en el Viejo Mundo, y Lutzomyia en el Nuevo Mundo. Las hembras son plagas hematófagas, por lo que su control es realmente necesario. Sin embargo, sus sitios de reproducción son generalmente difíciles de localizar, por lo que reducción de la fuente larval es una medida de control menos factible que las aplicadas contra los adultos.

 

Métodos para el Control de la Proliferación de Vectores

En este sentido, gran cantidad de estudios han direccionado sus objetivos a determinar el método más apropiado para el control de estos insectos. Entre las medidas que han proporcionado resultados satisfactorios en zonas endémicas de Leishmaniasis se encuentran:

  1. La aplicación del rociado residual intradomicilario (IRS) en las paredes de las casas y/o refugios de los animales. Entre los insecticidas más utilizados para dicha finalidad se encuentran: los piretroides principalmente cipermetrina, deltametrina, lambdacihalotrina, permetrina.
  2. El uso de materiales tratados con insecticidas, en particular mosquiteros (MTI) colocados en las habitaciones, ventanas y puertas, los cuales actúan como “trampas” por medio de las cuales los vectores, atraídos por el CO2 y el olor del huésped, mueren al tener contacto con las superficies impregnadas.

 

Métodos Alternativos

Sin embargo, la incomodidad provocada por las altas temperaturas en algunos lugares que provoca que las personas retiren los mosquiteros, y el hábito de algunas personas de cenar al aire libre en momentos pico de actividad de los flebótomos, podrían representar un factor limitante para la eficacia de esta técnica, por lo que se recomienda la aplicación de programas educativos de salud antes de implementar dicha medida de control.

  1. El uso de repelentes de insectos en áreas donde la Leishmaniasis es extradomiciliaria y un riesgo laboral puede catalogarse como una de las pocas medidas preventivas en estos casos. Los ingredientes de estos productos actualmente disponibles incluyen N, N-dietil-3-metilbenzamida (DEET); asimismo en el mercado están disponibles productos naturales como el aceite de eucalipto y citronela.

No obstante, la mayoría de los repelentes tópicos son inespecíficos por lo que es necesario realizar nuevas investigaciones para verificar eficacia contras las moscas de arena.  Aunado a esto, el uso prolongado de los mismos puede ser potencialmente dañino por lo que se recomienda su uso principalmente  por personas que están en riesgo temporalmente, como turistas, personal militar, cazadores, etc.

  1. El uso prendas de vestir que cubran los brazos y las piernas puede ser otra medida preventiva en niños pequeños, o en personas en riesgo que no puedan costear los repelentes químicos.
  2. Mantener los alrededores de la casa limpios de basura y material orgánico en estado de descomposición, de manera de crear un ambiente peridomiciliario inadecuado para las etapas inmaduras del vector.

Otras medidas recomendadas:

-Fumigar árboles con cebos azucarados debido a que los adultos se alimentan de néctar y otros azúcares derivados de plantas.

-Reubicar las viviendas  humanas lejos de los hábitats de los flebótomos, cuando las mismas se encuentren cerca o en el bosque.

-Colocar collares impregnados con insecticidas como deltametrina a los perros, puede ser un método para tratar posibles reservorios de Leishmaniasis Visceral.

Por último, es importante mencionar que todas estas medidas deben aplicarse en conjunto con políticas públicas adecuadas,  debido a que algunas técnicas para el control de los vectores dependen de una infraestructura de salud pública apropiada, que incluya suministros y personal capacitado en la aplicación de insecticidas, técnicas de seguridad etc. Asimismo, resulta muy importante informar y capacitar a la comunidad acerca de la prevención y control de dicha enfermedad pues el éxito en la creación de un ambiente saludable y libre de vectores transmisores de Leishmania depende en gran medida de los hábitos practicados por la comunidad.

 

Referencias:

Alexander B, Maroli M. Control of phlebotomine sandflies. 2003 April; 12680919

Warburg  A, Faiman R. Research priorities for the control of phlebotomine sand flies. 2011 Mar; 10.1111/j.1948-7134.2011.00107.x

Alkan C, Bichaud L. et al. Sandfly-borne phleboviruses of Eurasia and Africa: epidemiology, genetic diversity, geographic range, control measures. 2013 Oct; 10.1016/j.antiviral.2013.07.005

Maroli M, Khoury C. [Prevention and control of leishmaniasis vectors: current approaches]. 2004 Jun; 15305719

Salomón OD, Feliciangeli MD et al. Lutzomyia longipalpis urbanisation and control. 2015 Nov; 10.1590/0074-02760150207

Organización Mundial de la Salud (OMS). Leishmaniasis. 2018 Mar 14.

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